viernes, 5 de septiembre de 2014

Un millón de años luz sin vos.

No hay quién remonte mi barrilete. Se me terminó de ir el último poeta, el que me soltaba los hilos en acordes. Para mi no sos uno más que se va. Para mi sos EL que se va. Nunca perdí la fe y ayer entendí que ya no hay nada más que esperar. 
A mi, como a muchos seguramente, me duele de verdad. Aunque digan que así es mejor, que hace rato no estabas. Recé cada plegaria, cada deseo en mi cumpleaños y al alzar mi copa a fin de año, era dedicado a vos, a la esperanza de tu mejoría. 
No pretendía que volvieras a los escenarios desaforado, sólo deseaba más de tus letras mágicas en mi colección de canciones favoritas. Pero también entendí que de tanto desear que despertaras, no te estaba dejando ir... y este último cumpleaños pedí por vos, en forma diferente: pedí que si ya estabas listo, no quería que siguieras inerte en esa cama. Por primera vez en tanto tiempo, creo que Dios me escuchó. 
Hoy estoy triste, pero ya pasará. Y te juro, Gus, que quiero propagar tu música en mi eternidad, perpetuarla en mis hijos... Quiero que seas eterno. 
No me alcanzan las palabras y no quiero despedirme. Asumo que de vez en cuando estaré hablándote y soltando lágrimas, porque esa es mi manera de soltar.
Es obvio que no vas a leer esto, no soy tonta. Pero son mis palabras llenas de mi energía; y hay quienes dicen que la energía se mueve... a lo mejor, algo de todo este amor te llegue a tu nuevo domicilio. 
Te amo, Gustavo Adrian Cerati ♡ Ad infinitum.

sábado, 12 de julio de 2014

Mi sueño

"Cómo será ese momento?
Me imagino la tierra temblar debajo de mis pies.
Sonrisas y lágrimas brotando,
querer abrazarte desde afuera.

El mundo se pinta de rosa otra vez,
 ¿cómo serás?
 Hoy me imagino tantas emociones posibles...
 hace tanto te deseo,
como un sueño, un cuento de hadas
 donde mi propia historia se escribe,
 llena de magia...

 ¿Cómo se sentirá saber
 que finalmente estás dentro mío,
 y que, algún día, voy a verte nacer?
Pienso en tu carita regordeta,
 tus ojos saltones.

 ¿Cómo será que se siente
 amar tanto a alguien
 y que de ese amor
 surja tu vida como un regalo divino?

A veces parecieras estar pintado entre nubes
 que se desvanecen con la brisa
 porque no llegas...
 pero cuando realmente estés,
 anidado en mi vientre,
 y acaricie mi panza para tocarte
 ¿cómo será?

¡Mi amor!
 Aún falta tanto para que SEAS
 y siempre te amé...
 Te busqué un nombre
 y decoré tú espacio con barriletes y estrellas,
 en un pequeño mundo de duendes
 donde harás a tu antojo
 los juegos y caprichos más tiernos.

 ¡Mi amor!
¿Cómo será cuando te vea por primera vez?
 y mis ganas de que se la hora
 y besarte la frente tan dulcemente,
 acurrucarte y cantarte mis canciones...

¡Si pudiera decirte cuánto te deseo!
 pero ¿cómo?, si aún no sos...
Sólo un deseo colgado en mi cabeza,
mi deseo más hermoso.

Ahora simplemente puedo dibujarte
en las caritas de otros retoños,
y suspira mi alma...
un poco de pena y otro poco de alegría.
Ya no quiero esperar tanto,
pero sé que has de llegar
en el momento que deba ser...
Y ese momento, mi amor,
será solamente magia en mi universo.

Voy a esperar tan pacientemente,
porque el día que vea tus ojitos mirando los míos
será lo que compense este tiempo que no estás.
Y nada va a volver a ser lo que es.

Vas a ser mi motor, mi razón...
y el sol va a brillar más que antes,
porque tu llegada es la magia
que cura cualquier dolor del pasado.

Te amo, hijito...
aunque aún no te conozca
y tardes en llegar...

Mi panza será tu luna,
tu sonrisa será mi luz".


domingo, 18 de mayo de 2014

Deshaciendo.

Pienso demasiado en vos. Como si lo merecieras. Nos imagino dormidos en la misma cama, soñando los mismos sueños. Me imagino despertando a tu lado, abrazándome. Respirando cerca de mi pecho, como si desearas que todo permaneciera así. Tu piel tocando la mía, de una manera tan íntima que diera la sensación que jamas podrían despegarse.

Pero te pienso demasiado. Te tengo en cuenta demasiado. Para mis silencios y mis palabras, para mis lágrimas y sonrisas. Para mis salidas y mis encierros. Estás siempre presente. Como si te rindiera algún tipo de cuenta innecesaria, que yo sé que vos no me pedís. Pero está implícito. Todo lo que hago, todo lo que digo, está antepuesto tu nombre, tu mirada, tu cuerpo, tu ser entero.

Cada hora que pasamos lejos, pienso “qué estarás haciendo?”. Me pregunto ahora si en tu cabeza ronda alguna imagen nuestra cuando los días pasan y no alcanzas a tocarme la cara. Es a esa distancia a la que le temo. A la distancia de estar juntos pero solos, cada uno en sus ocupaciones, en sus silencios.

Pospongo cualquier cosa con tal de verte. Vos, mi prioridad. No debiera ser así, o no. No estoy segura de qué cosas son las correctas. Debería tomarme a mi como prioridad, mis deseos para ser cumplidos en primera instancia. Después, el resto. Como si mi mundo fuera solo mío. Lo demás sería relleno indispensable para sobrellevar la vida.

Es que, quizá esté equivocada al pensar que somos dos. Y siendo dos, las cosas son a la par, tirando para el mismo lado. Porque si uno tira más, el otro queda lejos, apartado.

No te veo jugando conmigo. No te siento construir conmigo. Yo creo que estás en otro lado, más allá de todo. No digo que no me quieras, no digo que no desees lo mismo que yo. Solo digo que te acostumbraste a tus tiempos, a tus soledades… y yo he venido a invadirlo todo. Acaso me tomé un atrevimiento muy grande y llenarte de besos esos rincones vacíos de tu vida.

Se siente frío. Se siente demasiado espacio para mi sola. A veces, veo mis cosas tiradas por todos lados y pienso que quizá debería recogerlas, guardarlas y caminar. Un paso tras otro. Sin darme vuelta, sin pensar en tu cariño, sin importar cuánto me hagas falta. Caminar. Lejos. Encontrarme. Sentirme. Realizarme.

Pero te pienso demasiado. Como si no lograra ver más allá de vos. Y los sueños que me inventé en tu cama, mientras duraba tu beso. Nos pensé juntos, con hijos, con ganas de más abrazos.
Y vos, en qué pensas cuando pospones nuestros encuentros? Cuando te sobran excusas para no mirarme a los ojos. Cuando pasan horas y días sin mis noticias.

Quizás sea yo la que no quiere vivir si vos no estás, aun sabiendo que se puede, que nadie murió por amor. Quizás vos ya estés demasiado acostumbrado a acompañar tus momentos de vos mismo.

No. No digo que no me quieras. Yo sé que sí. Pero es la forma en que a mi me deja incompleta.



Verónica. 18/05/2014

miércoles, 15 de enero de 2014

ME VERÁS VOLVER

"Gris... de pronto todo oscureció
y tus ojos ya no eran los de ayer.
Quedaste sumido en un mundo de sueños,
en remolinos tornasol
que no giran ni se mueven...
sólo permanecen inquietos en tu cabeza.

Una vez estuve ahí, tan cerca,

que casi pude sentir tu mano rozar la mía
y tu voz invadió mis venas
desde el centro de mi alma
hasta brotar las mariposas 
que me elevaron hacia tu altar.

Subiste un poco más alto, 

ya no puedo verte desde acá...
como si las luces de la ciudad me cegaran
y mi oído ya no te escucha.

Tan alto... tan alto...

Tu voz se eleva al cielo
en un grito desesperado
que no puede salir de tu boca...
los labios no se mueven
y sigues soñando.

Ahora todo está quieto...

como un silencio aletargado
que irrumpe sin pedir permiso...
privando emociones,
quemando recuerdos,
castigando ilusiones de antaño
que mi corazón había guardado.

Volando, flotando...

tus ojos sellados
en un sin fin de laberintos,
sin hallar salida;
y te golpeas una vez más...
tu cabeza estalla
y la mía... sólo piensa en volver.

Otra vez será,

que te escuche en mi parlante...
otra vez y miles de episodios sinfónicos, 
resonando hasta caer
en tu mundo dormido...
o volar, junto a una bandada de pájaros, 
que me lleven a vos.

Creación, perfección...

poesía certera y cálida.
¿Cuándo vas a despertar?

Escucho a lo lejos una esperanza...

prefiero seguir tus pasos
y alcanzarte;
traerte de nuevo acá, 
donde el sol brilla
y baña de colores los jardines.

Recuerdos, palabras en un baúl...

pero qué bonito fue verte,
tan esplendido,
tan lleno de luz...

¿Adónde fuiste?

¿No ves que acá te esperan tus canciones?
Tu guitarra quedó colgada
casi en suicidios de pena
por no sentir tus manos acariciarla.

Tu voz... peculiar y perfecta,

que invita a pasear y dar una vuelta por el universo, 
mudo de ensueños...
triste y solitaria voz.

Inmoral destino de un ser

que se quedó anclado
en un mar profundo y silencioso...

Cuando abras tus ojos...

sabrás que me verás volver!

TE QUEREMOS VER... VOLVER"




A Gustavo Cerati...
Fe, NUESTRA FE...



Verónica Cecilia Castelli
(10 de junio de 2010)