Hoy me senté a observar la ciudad desde mi ventana,
sintiendo el calor del sol colándose en mis ojos
y vi las hojas danzar
al unísono del viento...
Y me sentí libre,
flotando en la inmensidad.
Respiraba el cielo azul,
deseando permanecer así por completo:
sin ataduras de asfalto ni precipicios apretados;
y jugué a ser libre como una hoja en el viento.
Evadí mis pensamientos hacia un universo efímero,
donde lo breve es perfecto
y lo sencillo, armonía.
Rompí la rutina de verme atrapada entre paredes frías y gris desesperanza.
Solo un minuto duró esa agonía;
luego desvaneció
y las calles volvieron a rugir debajo de mis pies...
Pero ese corto espacio de luces, silencios y colores,
quebraron una tarde triste, oscura...
Y solo fue el aire lo que flotaba entre mis manos.
Verito_Quimera 12/09/2005
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